LE SAQUÉ LA PIEDRA A PIERO
POR: ÁLVARO CAMACHO ANDRADE
La frase de Piero que mas recuerdo con su inconfundible acento argentino es «!Cheee! ¿es que en Pereira no hay sino un fotógrafo?
Uno de los días mas difíciles de mi carrera como reportero gráfico comenzó una mañana de 1993 el día que el artista se presentaba en Pereira.
En la mañana llegó al periódico La Tarde a la entrevista que le harían Uriel Hurtado el subdirector y el periodista Carlos Betancur, quienes me designaron para estar todo el día en las actividades del compositor. Desde el primer disparo que hice cuando comenzó el reportaje me di cuenta que el flash estaba fallando y también la cámara, cada vez que quería hacer una foto me tocaba esperar un rato hasta cuando al aparato le daba la gana cargar, no tenía otro equipo y solo pude hacer unas pocas imágenes, me quedé callado con la esperanza de que al revelar quedaran bien algunas tomas.
En el almuerzo logré hacer dos tomas casuales pero a alguien se le ocurrió la maravillosa idea de hacer fotos de Piero con los invitados que afortunadamente eran pocos aunque para mí eran como diez mil y cada vez que iba a hacer una toma me tocaba presentar disculpas para que me tuvieran paciencia mientras el flash prendía la luz roja que era la señal de funcionamiento, esto era muy incomodo porque se quedaban posando con la sonrisa preparada por mas de medio minuto.
Yo sudaba petroleo. Cuando pensaba que las cosas iban a mejorar ya que solo faltaban las fotos en el concierto, uno de los empresarios me pidió que fuera al camerino del Santiago Londoño para tomarse unas fotos con el cantante. Pasó lo mismo, me tocaba decirles que el flash se demoraba un poquito. Piero ya me miraba como rayadito, afortunadamente en el concierto no necesitaba el flash.
El teatro estaba repleto, Piero comenzó cantando «Mi viejo», yo me paré a tomar fotos, lo miré y él me miró, nos reconocimos de inmediato, su actitud fue la de no dejarse tomar fotos, me daba la espalda , si me preparaba para hacer una toma se alejaba medio sonriendo, si yo me le acercaba cogía para el lado contrario y seguía cantando -» yo lo miro desde lejos»-, yo también lo veía lejos, debía de acercarse, -«tiene la tristeza larga»- cantaba, y yo tengo la cámara fallando, pensaba, cuando terminó la canción los 800 asistentes aplaudieron hasta que les dolieron las manos, Piero pronunció su frase lapidaria «!Cheee ¿es que en Pereira no hay sino un fotógrafo?
Después de las risas el concierto continuó y decidí guardar la cámara y degustarlo, la noche sería muy larga, estaba cansado, me faltaba revelar y copiar las fotos que aparecerían en el periódico el día siguiente.
Terminé exhausto y un poco frustrado porque no pude hacer buenas fotos.
Esa noche después de comer llegué a mi casa como a la 1 am, me puse la pijama y antes de acostarme terminé cantando «de vez en cuando viene bien dormir»












