Risaralda conmemora el Día Internacional de los Bosques.
En el marco del Día Internacional de los Bosques, el departamento de Risaralda resaltó la importancia de sus ecosistemas forestales y la necesidad de fortalecer acciones para su conservación.
Durante la jornada, emprendedores del programa de Negocios Verdes se reunieron para intercambiar experiencias, fortalecer sus procesos y promover la economía circular, apostándole a un desarrollo sostenible en el territorio.
Un patrimonio natural estratégico
Los bosques, considerados grandes reguladores ambientales, albergan más del 80 % de la biodiversidad terrestre y cumplen funciones esenciales como la purificación del aire y la regulación del agua. Esta conmemoración, impulsada por la FAO, también busca generar conciencia frente a amenazas como la deforestación y el uso insostenible del suelo.
En Risaralda, cerca del 50 % del territorio está cubierto por bosques, lo que equivale a más de 170 mil hectáreas, distribuidas en ecosistemas como bosques andinos, subandinos, basales y fragmentados.
Ecosistemas clave para la biodiversidad
Entre los más representativos se encuentran los bosques andinos húmedos, ubicados en la Cordillera Occidental y Central, presentes en municipios como Mistrató, Pueblo Rico, Santuario y Apía. Estos ecosistemas hacen parte de áreas protegidas como el Parque Nacional Natural Tatamá y el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, fundamentales para la conservación de la biodiversidad.
Asimismo, el bosque subandino, presente en todos los municipios del departamento, se destaca por su alta diversidad y por su relación con comunidades afrodescendientes e indígenas, lo que refuerza su valor cultural y ambiental.
Un llamado a la protección
A pesar de su riqueza natural, los bosques risaraldenses enfrentan desafíos como la fragmentación y la pérdida de cobertura forestal, producto de actividades humanas como la expansión agrícola y el desarrollo urbano.
En este contexto, la conmemoración del Día Internacional de los Bosques se convierte en una oportunidad para reflexionar y actuar, entendiendo que proteger estos ecosistemas es garantizar la vida, el equilibrio ambiental y el futuro sostenible de Risaralda.














